El gobierno está tratando de imponer mayores controles a los ferrocarriles concesionados, mediante una revisión abierta por el árbitro comercial de México, que alegó en los últimos días presuntas prácticas anticompetitivas, una intención a la que este jueves se sumó el titular de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), Andrés Lajous.
El funcionario advirtió que un proceso de revisión podría derivar en medidas que modifiquen las condiciones de competencia para los concesionarios.
En este sentido, citó el proceso abierto por la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) para revisar la regulación del transporte ferroviario de carga, durante la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum, y dijo que la investigación está orientada a evaluar si existen barreras a la competencia en el sector ferroviario de carga.
El procedimiento se encuentra en fase de investigación y, una vez concluido, podrían emitirse recomendaciones tanto al Poder Legislativo como a la propia agencia reguladora, advirtió.
Según Lajous, el objetivo del proceso será generar mejores condiciones de competencia y atención para usuarios y clientes del servicio ferroviario.
Por su parte, Sheinbaum se refirió al diseño del sistema ferroviario que proviene del proceso de concesionamiento iniciado en el sexenio del presidente Ernesto Zedillo, cuando se otorgaron concesiones no sólo sobre el servicio, sino también sobre las vías.
Sheinbaum cree que la estructura genera complejidades operativas, debido a que el uso de la infraestructura implica pagos a los concesionarios de las vías (derechos de paso) y puede dificultar el tránsito entre distintas redes concesionadas (por ejemplo, las de pasajeros).
“Lo que pasó es que se concesionaron las vías, no sólo el servicio, y una concesión del tren de carga fue una barbaridad… El tren de carga es muy rentable, tiene ganancias muy importantes. Se privatizó algo que se construyó y se nacionalizó en su momento”, arguyó la mandataria.
Además, argumentó que el transporte de carga ferroviaria presenta niveles de rentabilidad elevados dentro del sistema logístico.
“Hoy para usarlas hay que pagar al que tiene concesionadas las vías… Pasar un ferrocarril entre dos vías con diferentes concesiones es un problema. Eso afecta el tránsito de mercancías en México. La Comisión Nacional Antimonopolios ya lo está revisando”.
La revisión busca corregir supuestas distorsiones del modelo concesionado, de acuerdo con Sheinbaum, y puso de ejemplo el Tren Maya de carga, que operará como empresa pública y será operado por SEDENA a través de la empresa estatal correspondiente, mientras que el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec continuará bajo control público.
CNA concluye etapa de valoración
En este contexto, la Comisión Nacional Antimonopolio informó en un comunicado que su Autoridad Investigadora concluyó la etapa preliminar del procedimiento para valorar posibles barreras a la competencia en diversos mercados del servicio público ferroviario de carga.
El organismo precisó que, tras la publicación del dictamen preliminar, los agentes económicos interesados podrán presentar argumentos y pruebas, lo que abre una fase de análisis técnico previo a la resolución final del Pleno.
El sector ferroviario mexicano, liberalizado hace aproximadamente tres décadas, moviliza grandes volúmenes de alimentos, combustibles, materiales de construcción, vehículos y bienes de consumo a largas distancias, con efectos directos en los costos logísticos y en las cadenas de suministro.
Actualmente, el sistema está operado principalmente por concesionarios como Ferromex, Ferrosur y el ferrocarril estadounidense Canadian Pacific Kansas City (CPKC), además de diversas líneas cortas y proyectos públicos como el tren al AIFA, el Corredor Interoceánico y el Tren Maya.
La Comisión Nacional Antimonopolio emitirá su resolución una vez que concluyan todas las fases del procedimiento en curso.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



