El Gobierno de Donald Trump ordenó que todos los camioneros y conductores de autobuses deberán realizar exámenes en inglés para obtener la licencia de conducir comercial (CDL), como parte de una estrategia para reforzar la seguridad vial y depurar el padrón de operadores en los Estados Unidos.
La medida fue anunciada por el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien señaló que el objetivo es garantizar que los conductores puedan leer señales de tránsito y comunicarse con autoridades.
Florida ya comenzó a aplicar los exámenes exclusivamente en inglés.
Desde hace tiempo, varios estados permiten presentar la prueba en otros idiomas —California ofrecía hasta en 20—, aunque exige demostrar dominio del inglés.
La nueva directriz busca homogeneizar el proceso ante señalamientos de que examinadores externos no estaban aplicando los estándares requeridos.
Las medidas forman parte de un endurecimiento regulatorio ordenado por el Departamento de Transporte, que informó sobre el cierre de unas 557 escuelas de conducción por incumplir normas básicas de seguridad.
Además, la autoridad federal reforzará inspecciones sorpresa a empresas, camiones y centros de capacitación, así como los controles sobre dispositivos electrónicos de registro.
La ofensiva también apunta a las llamadas empresas “transportistas camaleón”, que se registran con distintos nombres para evadir sanciones.
Según la autoridad, actualmente una compañía puede comenzar operaciones con pagos de pocos cientos de dólares y sin auditorías inmediatas.
Impacto transfronterizo
Para el autotransporte mexicano, la medida se suma a un entorno de mayor presión regulatoria, pues más del 80% de las exportaciones de vehículos pesados fabricados en México tienen como destino los Estados Unidos, lo que mantiene al sector expuesto a cambios normativos en ese mercado.
En la operación diaria, los cruces fronterizos ya enfrentan retrasos en puntos como Nuevo Laredo, Ciudad Juárez y Tijuana por revisiones más estrictas y saturación aduanera, factores que elevan costos logísticos y obligan a ajustes de operaciones.
Capacitación acelerada en México
Organismos del sector han comenzado a reforzar la formación lingüística de operadores, como el próximo dirigente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Augusto Ramos Melo, quien ha reconocido el reto y ha reiterado la necesidad de impulsar la capacitación en inglés para evitar sanciones derivadas de la política estadounidense.
Datos del sector indican que más de 5,500 operadores han sido puestos fuera de servicio o han enfrentado suspensiones de licencia por no acreditar dominio del idioma.
En la franja Tijuana-McAllen, se estima que alrededor del 80% de los conductores no habla inglés con fluidez.
Empresas de transporte han comenzado a financiar cursos para su personal, con costos que oscilan entre 3,500 y 8,000 pesos por operador, mientras que centros de capacitación incorporan módulos especializados.
La exigencia se sustenta en el Código Federal de Regulaciones de Estados Unidos (49 CFR 391.11(b)(2)), pero su aplicación más estricta introduce un nuevo factor operativo para el transporte internacional.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



