El puerto de Pichilingue puso en marcha un piloto que incorpora inteligencia artificial a bordo de un buque para optimizar el consumo de combustible, en una prueba que busca evidenciar ahorros operativos y menores emisiones en rutas marítimas comerciales.
El ejercicio, iniciado el 8 de abril, integra un sistema digital capaz de analizar en tiempo real el desempeño del buque y ajustar decisiones sobre las operaciones con base en datos.
La iniciativa se alinea con la agenda internacional para reducir la huella de carbono del transporte marítimo.
La Organización Marítima Internacional (OMI) señaló que el proyecto permitirá medir el impacto de herramientas digitales sobre la eficiencia energética, en un sector presionado por regulaciones ambientales más estrictas y costos crecientes de combustible.
Eficiencia operativa en prueba
El programa forma parte de la segunda fase de la Red Mundial de Centros de Cooperación en Tecnología Marítima, impulsada por la Unión Europea y coordinada por la OMI, con foco en innovación aplicada.
El sistema instalado incorpora monitoreo continuo de consumo, análisis de rendimiento y herramientas de apoyo para mantenimiento y planeación de rutas.
Con ello, se busca reducir variaciones en las operaciones y mejorar la toma de decisiones en tiempo real.
Tecnología marítima en expansión
Además del caso mexicano, la fase actual del programa contempla pruebas en digitalización portuaria, energías alternativas y modernización de embarcaciones.
La meta es identificar soluciones escalables que puedan replicarse en distintos mercados.
Para economías en desarrollo, estas pruebas funcionan como laboratorios tecnológicos que acercan capacidades avanzadas sin requerir inversiones iniciales elevadas, al tiempo que preparan a las flotas para estándares internacionales más exigentes.
La iniciativa también prioriza a países con limitaciones estructurales, incluidos los menos adelantados y pequeños estados insulares, mediante transferencia de conocimiento y desarrollo de capacidades orientadas a eficiencia energética.
Por Edna Herrera / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



