Con gran parte de su infraestructura ya en operación, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), busca resolver uno de los desafíos que definirán su competitividad: coordinar el intercambio de información entre puertos, ferrocarriles y plataformas digitales para que la red funcione como un solo sistema logístico.
A fin de lograrlo, fueron dados a conocer los Lineamientos de Coordinación Interinstitucional para la Plataforma Logística Multimodal, que establecen los mecanismos obligatorios para compartir información operativa, logística y documental entre las entidades que participan en el corredor.
La intención es que los distintos componentes de la red operen bajo criterios comunes y con mayor visibilidad sobre el movimiento de la carga.
La medida representa un paso relevante en la evolución del proyecto, después de varios años de inversión en infraestructura ferroviaria, portuaria e industrial, pero ahora el foco, comienza a desplazarse de la construcción hacia la operación.
Competir por la carga
Para el mercado, la pregunta ya no es cuántos kilómetros de vía fueron rehabilitados o qué obras están en marcha, sino qué tan eficiente puede ser ese Corredor en el movimiento de mercancías y materias primas a gran escala, entre ambos océanos.
Estos lineamientos fueron publicados el martes, por la Secretaría de Marina (SEMAR), en el Diario Oficial de la Federación (DOF), cuyo fin es integrar el Corredor, a la Plataforma Puerto Inteligente Seguro (PIPS), con los sistemas del estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT).
Esto permitirá compartir información relacionada con programación ferroviaria, movimientos de carga, disponibilidad de infraestructura y operaciones portuarias.
Los lineamientos también formalizan la coordinación entre las empresas estatales que administran los puertos, las denominadas Asiponas, de Coatzacoalcos, Salina Cruz, Dos Bocas y Puerto Chiapas, ampliando el alcance operativo del proyecto, a medida que se fortalece la conexión entre puertos y red ferroviaria.
Lo que gana la carga
Para los transportistas, operadores logísticos y empresas que evalúan utilizar esta ruta, el valor de estas disposiciones radica en la posibilidad de reducir tensiones en las operaciones y mejorar la coordinación entre modos de transporte.
En el supuesto, esa logística y su infraestructura generará ventajas al traducirse en servicios confiables y predecibles.
La prueba para el CIIT comenzará ahora, más allá de la inversión realizada, el mercado terminará evaluando su desempeño a partir de indicadores concretos como tiempos de tránsito, utilización de capacidad, confiabilidad y volumen de carga movilizada.



