El arrendamiento vehicular en México busca una segunda velocidad y no viene de una nueva oferta comercial ni de una expansión agresiva de flota, sino de algo menos visible pero decisivo, es decir, de la reforma al marco legal que protege —o limita— al negocio que abarca toda clase de vehículos, incluidos los de carga.
La Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe) dijo que se trata de una reforma al Código de Comercio que podría redefinir la ecuación de riesgo en el sector del autotransporte y, con ello, su alcance financiero.
La propuesta apunta a crear una medida cautelar específica que permita recuperar vehículos arrendados cuando existe incumplimiento de pago, que actualmente se resuelve en tribunales civiles y puede extenderse hasta dos años; en cuyo lapso, el activo pierde valor, se deteriora y, en muchos casos, desaparece del radar.
El cambio no es menor, dijo Liliana Anaya, directora de AMAVe a Info-Transportes, y argumentó que se trata de acelerar la recuperación del bien sin esperar la resolución final del litigio.
Horizonte legal pendiente
La iniciativa fue presentada en noviembre por el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado, y continuará su ruta legislativa durante 2026.
Para AMAVe, el tiempo es un factor frágil, porque si “hoy existe un incumplimiento de pago, el proceso es civil y puede tardar hasta dos años, mientras en ese tiempo el vehículo se deprecia; por ello, lo que estamos solicitando es una medida cautelar que permita recuperar el activo, volverlo a colocar en el mercado y después resolver el adeudo”, explicó Anaya.
El argumento central es financiero, porque un menor riesgo jurídico se traduce en menor costo del dinero, de acuerdo con AMAVe.
Por ello, la reforma podría permitir una reducción de entre 1.5 y 2 puntos porcentuales en las tasas de interés del arrendamiento vehicular, un ajuste que ampliaría el acceso para pequeñas y medianas empresas, emprendedores y personas con actividad productiva.
Costo del dinero
“Al disminuir el riesgo jurídico, se reducen los costos financieros y se abren más fuentes de fondeo. Eso permite que el arrendamiento sea una herramienta real para pymes que hoy no pueden acceder a estas soluciones”, señaló Anaya, al apuntar que el mensaje es claro: el problema no es la demanda, sino la estructura de garantías.
Mientras se cocina la iniciativa, la AMAVe ha trabajado en un frente distinto pero complementario: el combate al desvío de uso de vehículos arrendados que durante años se clasificó como abuso de confianza, una figura que ofrecía poco margen de protección patrimonial para las empresas.
Blindaje estatal
El cambio ya es tangible en varios estados, como Sonora, Sinaloa, Jalisco, Quintana Roo y Baja California Sur, que tipificaron el desvío de vehículos arrendados como robo equiparado, con sanciones que van de cinco a ocho años de prisión, mientras que en Nuevo León, Ciudad de México y Puebla se mantienen iniciativas en proceso legislativo.
“Antes, el desvío de un vehículo arrendado se consideraba abuso de confianza, pero hoy, en los estados donde ya es ley, se trata como robo y eso da certeza jurídica tanto a las empresas como a los usuarios finales”, explicó Anaya.
Mientras el marco legal se ajusta, el negocio sigue avanzando y, como ejemplo, al tercer trimestre de 2025, el arrendamiento vehicular creció 8.3% anual frente al mismo periodo de 2024; en la comparación trimestral, del segundo al tercer trimestre, el avance fue de aproximadamente 3.5%.
Escala en expansión
La flota administrada por los socios de AMAVe ronda las 400 mil unidades, con una composición dominada por vehículos ligeros (90%) y un segmento de carga que representa el 10%.
“Más allá de las cifras, el arrendamiento se consolida como una solución que permite no descapitalizarse, mejorar la gestión de flotas y concentrar los recursos en la actividad productiva”, dijo la funcionaria.
La mirada está puesta en 2026, cuando la asociación estima que la demanda de vehículos ligeros podría crecer hasta 30%, impulsada por la actividad económica, el turismo y eventos como la Copa Mundial de Futbol, que prevé la llegada de 5.5 millones de visitantes a México.
Ventana de 2026
Con una rotación anual cercana al 7%, el sector podría renovar alrededor de 25 mil unidades por año, con mejoras de hasta 10% en disponibilidad y eficiencia, si se logra certidumbre legal, menor riesgo y mayor escala.
“El arrendamiento puede convertirse en una palanca de movilidad, productividad y crecimiento si se consolida un marco legal que dé certeza a todos los participantes”, concluyó Liliana Anaya.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn


