La ferroviaria Canadian Pacific Kansas City (CPKC) y la operadora logística Americold fortalecen su conexión en México para ampliar la capacidad de transporte a temperatura controlada, ante el crecimiento de los sectores farmacéutico y de productos perecederos.
“Al combinar la red ferroviaria de una sola línea con instalaciones de temperatura controlada, estamos estableciendo un nuevo estándar de eficiencia en Norteamérica”, señaló Jordan Kajfasz, vicepresidente de Ventas e Intermodal de CPKC.
El avance se da en un contexto de expansión acelerada del mercado de cadena de frío en México, pues estimaciones de IMARC Group, el sector alcanzó un valor de 5,700 millones de dólares en 2025 y podría escalar a 25,700 millones hacia 2034, con una tasa de crecimiento anual de 17.78%.
Este dinamismo responde al aumento de las exportaciones agroalimentarias que superaron los 51,800 millones de dólares en 2023 y al crecimiento del sector farmacéutico, que exige condiciones estrictas de temperatura para el manejo de biológicos, vacunas y medicamentos especializados.
La iniciativa se apoya en una alianza establecida en 2023 que integra almacenamiento en frío, transporte ferroviario de una sola línea y procesos de inspección sanitaria en origen, con el objetivo de reducir tiempos de tránsito y riesgos operativos en el comercio transfronterizo en Norteamérica.
Capacidad limitada abre espacio al intermodal
El crecimiento del mercado contrasta con limitaciones estructurales en el país, pues en México, apenas 6.9% de la flota de transporte cuenta con refrigeración, equivalente a cerca de 92,000 unidades, lo que abre espacio para soluciones intermodales que integren ferrocarril y almacenamiento especializado.
En este contexto, el modelo ferroviario gana relevancia al ofrecer trayectos más largos con menor manipulación de carga y mayor estabilidad térmica frente al autotransporte, particularmente en cruces fronterizos con alta saturación.
Kansas City, nodo para consolidación y preinspección
El eje operativo de la estrategia se ubica en Kansas City, donde Americold opera un centro de importación y exportación adyacente a la terminal intermodal de CPKC, que funciona como punto de consolidación para mercancías sensibles a la temperatura.
La instalación, inaugurada en 2025, cuenta con una superficie de 335,000 pies cuadrados y permite centralizar procesos logísticos y regulatorios antes del cruce fronterizo.
Desde este nodo, los embarques son inspeccionados por autoridades como el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), lo que permite completar certificaciones en origen.
Este esquema elimina inspecciones duplicadas en la frontera México–Estados Unidos y reduce tiempos de espera, mientras los trenes operan bajo un modelo directo sin escalas.
“Esta asociación está fortaleciendo la parte más importante de la cadena de suministro de alimentos: la confiabilidad”, afirmó Bryan Verbarendse, presidente para las Américas de Americold.
CPKC duplica flota refrigerada
Como parte de la estrategia, CPKC duplicó su flota de contenedores refrigerados de 53 pies hasta alcanzar 1,000 unidades bajo la plataforma TempPro™, equipadas con sistemas de telemetría para monitoreo en tiempo real.
Dicha capacidad respalda el servicio México Medio Oeste Express (MMX), que conecta mercados como Chicago y Texas con Monterrey y San Luis Potosí, enfocado en carga sensible a la temperatura.
De forma paralela, ambas compañías avanzan en el desarrollo de un tercer centro de cadena de frío en México, previsto hacia 2026, que se sumaría a su red en Estados Unidos y Canadá, incluyendo el proyecto en Saint John, New Brunswick.
Integración regional
La alianza busca una integración logística en Norteamérica, donde la trazabilidad, el cumplimiento sanitario y la digitalización se han convertido en requisitos para el comercio de alto valor.
El uso de sensores IoT, plataformas de monitoreo en tiempo real y certificaciones alineadas con estándares internacionales permite cumplir con exigencias regulatorias tanto en México como en EE.UU., especialmente en los segmentos de alimentos frescos y farmacéutica.
La integración de infraestructura, tecnología y procesos regulatorios posiciona al transporte ferroviario refrigerado como un componente importante para mejorar la eficiencia operativa, reducir costos logísticos y ampliar la capacidad exportadora de México en segmentos de alto valor.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



