La Junta de Transporte de Superficie (STB, siglas en inglés) de los EE.UU. rechazó la solicitud de fusión presentada por los ferrocarriles Union Pacific (UP) y Norfolk Southern (NS), tras determinar que el expediente entregado no cumple con los requisitos de información necesarios para iniciar el análisis de fondo en el proceso regulatorio.
En una resolución de 15 páginas, el regulador federal concluyó que la solicitud —que supera las 7,000 páginas— omitió elementos clave exigidos por la legislación ferroviaria, entre ellos las proyecciones de participación de mercado posteriores a la fusión, así como otros documentos técnicos obligatorios.
La STB también desestimó dos solicitudes relacionadas presentadas por ambas compañías.
El organismo precisó que UP y NS podrán presentar una versión corregida del expediente, la cual quedará sujeta a un nuevo periodo de revisión de integridad de 30 días, y deberán notificar a la STB su intención de reingresar la solicitud antes del 17 de febrero de 2026.
Competencia influye
El rechazo se dio luego de un periodo de intensa oposición por parte de competidores ferroviarios, autotransportistas y otros usuarios del sistema, quienes argumentaron ante la STB que la propuesta no demostraba de manera suficiente cómo se preservaría la competencia ni el impacto potencial en tarifas y niveles de servicio.
En ese contexto, BNSF respaldó la determinación del regulador, pues, a través de Zak Andersen, jefe de personal y vicepresidente de comunicaciones de la ferroviaria, señaló que “aplaudimos la decisión de hoy de la STB de rechazar la solicitud de fusión UP/NS, basándose en que carece de información esencial para determinar el impacto de la fusión propuesta en la competencia”.
Union Pacific defiende
De manera paralela al proceso regulatorio, Union Pacific expuso su postura ante clientes durante la reunión de invierno de la Asociación de Transportistas Ferroviarios del Medio Oeste (MARS), donde sostuvo que la fusión con Norfolk Southern permitiría crear el primer ferrocarril transcontinental de línea única en Estados Unidos.
La compañía señaló que la solicitud presentada ante la STB incluye análisis elaborados por expertos independientes y un respaldo de alrededor de 2,000 cartas de apoyo de clientes, funcionarios públicos, asociaciones industriales y sindicatos.
De ese total, más de 500 transportistas manifestaron su respaldo directo al proyecto.
“Sabíamos que nuestros competidores se opondrían a la fusión, y entendemos por qué”, afirmó Jim Vena, director ejecutivo de Union Pacific.
“Esta es una fusión transformadora que inyectará más competencia en la industria ferroviaria y los obligará a mejorar su servicio, reducir sus precios o ambas cosas”.
Ahorros operativos y resiliencia
UP sostuvo que la fusión es de tipo extremo a extremo, con un solapamiento operativo limitado entre ambas redes, por lo que, según la empresa, no eliminaría opciones competitivas para los clientes.
Además, argumentó que el servicio de línea única permitiría reducir costos al eliminar transferencias interlínea y utilizar rutas más directas.
De acuerdo con un estudio citado por la compañía, elaborado por Oliver Wyman, el tráfico interlínea en recorridos de entre 1,600 y 2,400 kilómetros es, en promedio, 35% más costoso que un servicio comparable de línea única, diferencia que, según UP, se traduciría en ahorros para los usuarios.
En materia operativa, Union Pacific afirmó que la red combinada —con aproximadamente 80,000 kilómetros de ruta— ofrecería mayor resiliencia ante interrupciones, al contar con más vías principales, terminales y capacidad de desvío frente a congestiones o eventos climáticos.
También aseguró que la mayoría del tráfico actual no se vería afectado, dado que el impacto principal recaería en los flujos que hoy intercambian ambas compañías ferroviarias.
Respecto al impacto laboral, la empresa indicó que la propuesta de fusión incluye compromisos de protección para trabajadores sindicalizados, entre ellos la conservación del empleo para quienes cuenten con una plaza al momento de una eventual aprobación regulatoria.
Mientras tanto, la operación permanece en pausa, a la espera de que Union Pacific y Norfolk Southern definan si presentarán una solicitud revisada que subsane las observaciones planteadas por la STB y permita reactivar el proceso de evaluación regulatoria.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn


