Las operaciones bélicas en Medio Oriente comenzaron a generar efectos en el transporte marítimo internacional y en las cadenas de suministro que conectan a México con los principales mercados del mundo.
El conflicto ha incrementado la incertidumbre en rutas estratégicas, particularmente en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más relevantes del planeta.
Por esa vía marítima transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido a nivel mundial, lo que convierte a esa región en un punto crítico para el comercio energético y logístico global.
La escalada militar ha provocado interrupciones en el tránsito de buques petroleros y portacontenedores, además de un aumento en las primas de seguros y en los costos de transporte.
La incertidumbre en la región también ha reducido el tráfico marítimo, de acuerdo con informes del sector logístico que han reportado una caída de más del 70% del tránsito de buques en la zona en los últimos días, mientras varias navieras evalúan desviar sus embarcaciones hacia rutas más largas para evitar zonas consideradas de alto riesgo.
El impacto ya se refleja en los mercados energéticos, porque tras el inicio de las hostilidades, el precio del petróleo mexicano superó los 70 dólares por barril, con un aumento cercano a 10.9 por ciento en una semana, impulsado por la tensión en el estrecho de Ormuz y el riesgo de interrupciones en el suministro mundial.
Transporte clave global
El transporte marítimo es la columna vertebral del comercio internacional, con alrededor del 80% del intercambio mundial de mercancías por mar, lo que vuelve particularmente sensible al sistema logístico ante cualquier interrupción en rutas estratégicas.
Para México, el impacto potencial es significativo, porque de acuerdo con datos del sector portuario, el sistema marítimo nacional movilizó más de 123.4 millones de toneladas de carga durante el primer semestre de 2025, y representa el peso que tiene la actividad en el comercio exterior del país.
Además, la marina mercante reportó que en 2025 se transportaron alrededor de 248.67 millones de toneladas de carga en puertos mexicanos y más de 6.3 millones de contenedores durante 2025, cifras que muestran el crecimiento sostenido del sistema portuario nacional.
Alertan organismos mexicanos
Organismos empresariales y logísticos han comenzado a advertir posibles repercusiones para la economía mexicana.
De acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac), Fernando Con, cualquier alteración en las rutas marítimas internacionales impacta directamente en el costo de los fletes, los seguros y los tiempos de tránsito de mercancías.
En el ámbito industrial, el líder de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Alejandro Malagón, advirtió que un encarecimiento prolongado del transporte marítimo y de los combustibles podría trasladarse a los costos de producción, particularmente en sectores manufactureros dependientes de insumos importados.
Por su parte, especialistas vinculados a la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm) señalaron que la duración del conflicto será determinante.
Si las tensiones persisten, el aumento en costos logísticos y energéticos podría generar presiones inflacionarias y retrasos en el flujo de mercancías dentro de las cadenas globales de suministro que abastecen a la economía mexicana.



