Un nuevo jugador se prepara para entrar al mercado de cabotaje en el Mar de Cortés. Se trata de Blue Marine Line, que afina los últimos detalles para poner en marcha un servicio de línea entre Mazatlán y La Paz–Pichilingue.
La oferta de servicios combinará transporte marítimo de contenedores, servicios intermodales y soluciones logísticas integradas.
Nos dicen que el proyecto se encuentra prácticamente listo para comenzar operaciones. De hecho, los trámites correspondientes ante la Secretaría de Marina (Semar), al mando del almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, estarían cubiertos y solamente quedaría pendiente una autorización de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), de Andrea Marba, para que la nueva naviera pueda hacerse a la mar.
De acuerdo con los planes, la idea es aprovechar un momento particularmente atractivo para el transporte de mercancías hacia Baja California, ante la proximidad de la peak season, cuando las cadenas comerciales, distribuidores y empresas de consumo incrementan sus necesidades de abastecimiento para el cierre del año.
Pero Blue Marine Line no parece estar pensando únicamente en aprovechar la coyuntura. La propuesta apunta a construir una operación de largo plazo, con una cartera de servicios que abarque desde el transporte marítimo hasta la distribución terrestre y la entrega de mercancías en destino.
Respaldo empresarial y experiencia marítima
Blue Marine Line, subsidiaria de Blue Marine Energy, vinculada al Grupo Industrial Durandco, es presidida por Juan Reynoso Durand, con una trayectoria consolidada en servicios marítimos offshore para la industria petrolera, incluidas operaciones significativas para Petróleos Mexicanos (Pemex).
De hecho, esa experiencia constituye una de sus principales cartas de presentación. El conocimiento de las operaciones marítimas especializadas y el respaldo de un grupo empresarial con presencia en el sector le proporcionan decididamente la capacidad para enfrentar las inversiones iniciales y acompañar la maduración del proyecto.
Porque en el negocio naviero no basta con disponer de embarcaciones; también se requiere construir una cartera de clientes, asegurar volúmenes de carga, establecer frecuencias confiables y contar con suficiente resistencia financiera para sostener la operación mientras alcanza su punto de equilibrio.
Y al respecto, se sabe, la nueva naviera trae ejecutivos con experiencia de sobra.
En este escenario, Blue Marine Line buscaría diferenciarse mediante un modelo de portacontenedores y servicios puerta a puerta, integrando el transporte marítimo con soluciones terrestres, intermodales, logística y servicios a la carga.
Un mercado con espacio para nuevas alternativas
Así que la nueva naviera se incorporará a un mercado donde Baja Ferries, dirigida por Nino Liaño Egozcue y con Óscar Ruano al frente del Consejo de Administración, y Transportación Marítima de California (TMC), entre cuyos principales directivos figura Blanca Margarita Guerrero Olloqui, mantienen una presencia amplia en el mercado y una importante experiencia en las operaciones.
La entrada de Blue Marine Line ampliaría, de hecho, las alternativas disponibles para transportistas, distribuidores y empresas comerciales, particularmente en un servicio de cabotaje estratégico para el abastecimiento de la península.
Por lo pronto, Narciso Agúndez Gómez, director general de la Administración Portuaria Integral de Baja California Sur, dio a conocer reuniones para analizar las condiciones logísticas y de seguridad relacionadas con la incorporación de la naviera al puerto de Pichilingue.
El calendario comercial también cuenta. Iniciar operaciones durante la temporada alta permitiría al nuevo participante aprovechar la demanda de transporte y comenzar a posicionar sus servicios entre los principales usuarios de la ruta marítima.
Blue Marine Line parece tener claro que ingresar al mercado de cabotaje exige algo más que disponer de embarcaciones. La apuesta pasa por construir frecuencias confiables, integrar servicios a la carga y de logística, y contar con la capacidad financiera suficiente para acompañar la maduración del negocio.
Una vez articulados estos elementos, el Mar de Cortés contará con una nueva alternativa para el movimiento de mercancías hacia la península saliendo desde Mazatlán, precisamente cuando crece la demanda de transporte para ampliar la oferta.
Y por lo visto, Blue Marine Line no llega con las manos vacías. ¡Y enhorabuena, que el sol nace para todos!
Por Gabriel Rodríguez / Exclusiva



