La venta al mayoreo de vehículos pesados en México alcanzó 23,556 unidades de enero a septiembre de 2026, un crecimiento interanual de 8.2%, impulsado por el desempeño de los segmentos de carga y pasaje.
De acuerdo con datos del Inegi difundidos por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), las ventas de vehículos de carga sumaron 19,696 unidades, un incremento de 8.1%, mientras que las de pasaje llegaron a 3,860 unidades, un avance de 8.9%.
La producción nacional totalizó 117,121 vehículos pesados, un aumento de 10.3% respecto al mismo periodo de 2025.
En tanto, las exportaciones acumularon 98,394 unidades, un crecimiento de 12.0%.
En septiembre, las ventas mayoristas alcanzaron 2,965 vehículos, 17.9% más que en el mismo mes del año anterior.
La producción registró un incremento interanual de 121.4%, con 15,181 unidades, a su vez que las exportaciones se dispararon 144.6%, hasta 12,707 vehículos.
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la ANPACT, señaló que los resultados muestran una evolución favorable, principalmente en el segmento de carga, aunque advirtió que persisten desafíos en el mercado interno, especialmente en el de autobuses.
Medidas para proteger el mercado interno
La ANPACT solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encabezada por Edgar Amador, publicar los precios de referencia para determinar el valor en aduanas de los vehículos pesados usados importados.
Según la asociación, estas unidades afectan al mercado nacional, en particular a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) del autotransporte que compran vehículos en pequeñas cantidades.
Además, pidió a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, presidida por Carol Altamirano, incluir a las empresas que operan bajo el régimen de Depósito Fiscal Automotriz entre las excepciones previstas en el artículo 78-E de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), como parte del paquete fiscal de 2027.
La asociación advirtió que las restricciones propuestas a las deducciones fiscales podrían afectar la liquidez, la competitividad y las decisiones de inversión de las empresas del sector.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



