La caída en el movimiento marítimo de combustibles en México se profundizó durante los primeros cuatro meses de 2026, reflejando una menor dinámica en la demanda interna y un retroceso en las operaciones de varios de los principales puertos petroleros del país.
Entre enero y abril, el sistema portuario nacional movilizó 26.2 millones de toneladas de petróleo y derivados, una disminución anual de 10.6%, según estadísticas de la Secretaría de Marina (Semar).
El ajuste se concentró principalmente en terminales del Golfo de México y el Caribe, región que representa cerca de tres cuartas partes del tráfico energético marítimo nacional.
Ahí, el volumen cayó 11.4% frente al mismo periodo de 2025, hasta 19.8 millones de toneladas.
Coatzacoalcos, uno de los principales nodos para el manejo de hidrocarburos, reportó una reducción de casi 12%, mientras que Cayo Arcas y Dos Bocas mostraron descensos más pronunciados, de 21.3% y 25.6%, respectivamente.
Golfo concentra mayores caídas
Tuxpan fue la excepción entre los grandes puertos del Golfo, con un crecimiento de 11.4% en sus operaciones, apoyado por mayores entradas de combustibles refinados.
Veracruz prácticamente mantuvo sus niveles del año anterior.
En la costa del Pacífico, el retroceso fue de 8.0%, con 6.4 millones de toneladas movilizadas.
Salina Cruz encabezó las bajas con una contracción superior a 27%, en tanto que Lázaro Cárdenas registró una disminución de más de la mitad de su volumen anual.
Algunos puertos, sin embargo, lograron expandir su actividad. Manzanillo y Mazatlán aumentaron el movimiento de petrolíferos a doble dígito, impulsados por mayores operaciones de cabotaje y recepción de combustibles.
El desempeño del sector ocurre en un contexto de menor consumo interno de petrolíferos y presión sobre los ingresos vinculados al mercado energético, factores que han moderado la actividad logística en terminales especializadas.
Por Edna Herrera / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



