QUERÉTARO, Méx.- Ferrovalle redujo 20% la siniestralidad acumulada durante 2026, frente al mismo periodo del año anterior, tras modificar horarios, rutas y procesos de operaciones en los puntos de mayor incidencia, informó Azael Carrasco, EHS Manager de la empresa.
Carrasco, responsable de medio ambiente, salud y seguridad, dijo en entrevista con Info-Transportes, en el marco del 10.º Congreso de Seguridad Vial de la ANTP, que Ferrovalle identificó horarios, zonas y condiciones sociales donde se concentraban los incidentes, a partir del análisis de registros de varios años.
Los resultados llevaron a modificar la programación de servicios y mejorar la planeación de destinos y rutas.
La ferroviaria que opera las redes en todo el Valle de México también trabaja con autoridades en superficies de rodamiento, señalización e iluminación, además de instalar barreras automáticas en distintos cruces.
“Podemos hacer 1,001 acciones desde Ferrovalle, pero sin estos otros dos componentes no van a ser exitosos”, señaló Carrasco al referirse a la cultura vial y la responsabilidad de conductores y peatones.
El desafío ferroviario en zonas urbanas
Ferrovalle opera aproximadamente 600 kilómetros de vías que atraviesan cinco alcaldías de Ciudad de México y 15 municipios del Estado de México, en una zona donde sus líneas conviven con alrededor de ocho millones de habitantes.
La red registra 289 cruces ferroviarios autorizados y cerca de 30 irregulares. Incluso en puntos equipados con barreras, videovigilancia e iluminación persiste el riesgo por conductores que intentan ganarle el paso al tren.
“No hay infraestructura que alcance”, afirmó Carrasco durante su participación en el Décimo Congreso Nacional de Seguridad Vial.
Ferrovalle extendió desde 2025 sus campañas de prevención a todo el año, mediante trabajo con colonias, industrias, conductores certificados y autoridades.
Tecnología y capacitación refuerzan
La empresa cuenta con sistemas para conocer prácticamente minuto a minuto la ubicación de sus trenes y con equipos de vigilancia distribuidos en su red, lo que facilita la detección de incidentes durante la operación.
El funcionario privado agregó que la formación inicial del personal trenista puede durar hasta seis meses, desde la categoría de garrotero, antes de avanzar hacia capacitación especializada en reglas de operación, conducción, eficiencia y componentes críticos.
También planteó integrar con las autoridades un catálogo único de cruces autorizados e identificar los puntos irregulares que representan mayor riesgo.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



