México aprobó un programa que profundiza la política ferroviaria de pasajeros del gobierno, al convertir en proyectos concretos una nueva fase de expansión de la red estatal, con cuatro corredores prioritarios, nueve rutas en estudio y cambios regulatorios que guiarán las obras entre 2026 y 2030.
La aprobación del Programa Institucional de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), publicada en el Diario Oficial de la Federación, marca la transición de esa política hacia una etapa de ejecución, con nuevas obras, planeación de corredores adicionales e integración de los trenes de pasajeros con el transporte urbano.
Los proyectos prioritarios abarcan los corredores AIFA-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo.
Además, el gobierno iniciará estudios para los tramos Querétaro-San Luis Potosí, San Luis Potosí-Saltillo, Irapuato-Guadalajara, Guadalajara-Tepic, Tepic-Mazatlán, Mazatlán-Los Mochis, Los Mochis-Guaymas, Guaymas-Hermosillo y Hermosillo-Nogales.
Regulación, estaciones y carga
La siguiente fase también incluye centros de transferencia modal para conectar estaciones ferroviarias con otros sistemas de transporte, paraderos en localidades de menor demanda y modificaciones al marco regulatorio del sector.
El programa mantiene además proyectos como la incorporación del servicio de carga al Tren Maya y la conclusión de la Línea K del Tren Interoceánico hacia la frontera con Guatemala.
La nueva etapa parte de un sistema donde el transporte de pasajeros representa menos del 10% del uso de la red ferroviaria nacional.
Según el gobierno, ese rezago refleja la reducción de los servicios ferroviarios ocurrida durante las últimas décadas.
Gobierno confronta modelo concesionado
El gobierno cree que la privatización ferroviaria de 1995 concentró la infraestructura en el transporte de mercancías, elevó la dependencia del autotransporte y del transporte aéreo para los viajes interurbanos y limitó el desarrollo del servicio de pasajeros.
México dispone de una red ferroviaria de 28,864 kilómetros. De ellos, 24,851 están concesionados o asignados y 4,013 permanecen fuera de concesión.
La infraestructura conecta ocho cruces fronterizos con los EE.UU., 10 puertos estratégicos y alrededor de 150 terminales de carga.
De acuerdo con el DOF, entre 2023 y 2025, la red habría crecido 4.08%, equivalente a 1,132 kilómetros, principalmente por la entrada en operación del Tren Maya y del Tren Interurbano México-Toluca "El Insurgente".
El documento ubica además a México en la posición 28 entre los países de la OCDE en pasajeros transportados por ferrocarril, medidos en pasajeros-kilómetro.
Como parte de esta fase, el gobierno medirá el crecimiento de la infraestructura ferroviaria mediante el aumento de la longitud de vías por cada 100,000 habitantes, en línea con la meta de desarrollar 3,000 kilómetros adicionales de trenes de pasajeros.



