Gobernación anunció mesas de trabajo con otras agrupaciones, pero esa negociación no representa las demandas de CANACAR y las organizaciones que mantienen el paro nacional.
La apertura al diálogo que difunde el gobierno sigue sin traducirse en una interlocución con el frente movilizado ni en soluciones a sus reclamos.
Augusto Ramos Melo, presidente de CANACAR, aclaró: “No fuimos convocados a esta mesa”.
Explicó que el encuentro respondía a planteamientos de otros transportistas, mientras su movimiento exige una agenda que garantice seguridad carretera, infraestructura adecuada, freno a las extorsiones y la sobrerregulación, y condiciones fiscales para seguir operando.
CANACAR sostiene la movilización junto con la Federación Mexicoamericana de Transportistas (FEMATRAC), la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (INDECO).
Las cuatro organizaciones representan más del 80% del transporte de carga del país. Ese peso cuestiona el alcance del diálogo anunciado por Gobernación sin atender al frente convocante.
La dependencia reiteró este lunes su disposición a negociar y pidió evitar afectaciones a la ciudadanía. Sin embargo, anunciar canales abiertos no equivale a resolver las demandas de quienes protestan.
La reunión con CONCAMIN, CANAPAT, CONATRAM y ANTP produjo una agenda con esas agrupaciones; sus acuerdos no pueden presentarse como respuesta a CANACAR y sus aliados.
El señalamiento de Ramos Melo apunta al fondo del conflicto: el sector ha participado durante años en reuniones sin obtener los resultados que necesita.
Por ello exige interlocutores gubernamentales con capacidad de decisión y respuestas concretas para proteger a los operadores y sostener la actividad.
“El autotransporte ya no puede continuar operando de esta manera”, advirtió.
La agenda tampoco se agota en los estímulos fiscales. Incluye extorsiones de autoridades y grupos criminales, deterioro carretero y obstáculos regulatorios que encarecen los traslados y ponen en riesgo a quienes conducen.
“Nosotros estamos haciendo una manifestación, no un bloqueo”, precisó Augusto.
El objetivo, sostuvo, es establecer “mesas de diálogo enfocadas a resultados”. La respuesta pendiente del gobierno está en esos resultados, más allá de los comunicados y las reuniones con otras organizaciones.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



