Para los analistas de Banamex, además de la eventual terminación del conflicto en Medio Oriente, en la segunda parte del año la atención estará en la sostenibilidad de las empresas ligadas a la IA

En el primer semestre del año, además del ataque de Estados Unidos a Irán, el otro gran detonador de las inversiones ha sido la fiebre en torno a las empresas ligadas a la Inteligencia Artificial.

Para los analistas de Banamex, en la segunda parte de 2026 los inversionistas estarán atentos al posible acuerdo de paz en el conflicto en Medio Oriente, a los datos económicos para conocer las consecuencias de varios meses de petróleo con sus secuelas en las decisiones de política monetaria de los bancos centrales y a los avances en la inversión de IA y su sostenibilidad.

Por lo pronto, la fiebre en el sector de alta tecnología hacia las empresas relacionadas con la IA dejó pingües ganancias a los grandes manejadores de fondos, pero también al pequeño inversionista.

Los fabricantes de semiconductores acumularon la atención y, en el caso de Micron, el alza de sus acciones en los últimos seis meses fue de 212 por ciento; para Intel el salto fue de 206 por ciento, en tanto que Nvidia vio escalar su cotización en apenas 3.6 por ciento.

Otros títulos con fuerte impulso fueron para la coreana Samsung, con 122 por ciento, y la estadounidense AMD, con un salto de 134 por ciento en el semestre.

Los analistas de Banamex señalan que en la primera mitad del año los mercados globales centraron su atención en diversos eventos globales, destacando en enero las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la incorporación de Groenlandia a territorio de EUA, lo que provocó desacuerdos entre miembros de la OTAN y, por ello, Trump presionó a los países relacionados con Groenlandia con aranceles del 10% a partir de febrero.

Posteriormente, en el Foro Económico en Davos, Suiza, Donald Trump declaró a finales de enero que “no usaría fuerza militar” y llegó a un acuerdo con los países involucrados, pausando los aranceles.

El comportamiento de los metales preciosos, que en los últimos tres años han tenido repuntes sobresalientes, llevó al oro y la plata a mantener su tendencia al alza al ser considerados como activos de refugio de valor ante la incertidumbre geopolítica global, por lo que en enero alcanzaron máximos históricos de 5,355 dólares y 115 dólares por onza, respectivamente, aunque este gran avance de la plata duró unas horas ya que, posteriormente, se ajustó 31.4% luego de su máximo tras un mayor fortalecimiento del dólar estadounidense y una toma de utilidades ante el rendimiento acumulado del metal.

Por otra parte, en febrero sobresalió la anulación de los aranceles de la administración estadounidense actual por parte de la Corte Suprema, lo que no agradó al presidente y su respuesta inmediata fue implementar un arancel global del 15%, el cual se encuentra vigente por medio de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.

Más adelante, añade Banamex, surgió el tema más relevante del primer semestre del año: el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero, que dio inicio con la muerte del líder iraní Alí Jamenei en medio de un ataque israelí y se prolongó por más de 100 días, considerado como el principal catalizador de los mercados y de los precios del petróleo, presionados por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, a principios de marzo, lo que elevó la incertidumbre sobre la oferta del crudo que pasa por este estrecho, que conforma una quinta parte del crudo global.

Así, el Brent alcanzó para finales de marzo un precio máximo de 118.4 dólares por barril, no visto desde 2022, y avanzó más del 50 por ciento desde que inició el conflicto.

Adicionalmente, durante marzo, las bolsas registraron ajustes, lo que llevó al S&P 500 a un nivel mínimo de 6,344 unidades, aunque posteriormente se recuperó con las declaraciones de Donald Trump a finales de marzo, en las que anunció un alto al fuego por un periodo corto, con la finalidad de tener conversaciones con Irán y dar por terminadas las tensiones geopolíticas.

Durante abril, los mercados mostraron una recuperación y los precios del petróleo tuvieron volatilidad ante el optimismo del mercado por el posible fin del conflicto, que llegaría en un corto plazo, a pesar de que EUA ordenara un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, tras no llegar a un acuerdo con los representantes iraníes.

En mayo, EUA e Irán se enviaron propuestas para un posible fin, las cuales fueron rechazadas por ambas naciones, aunque el mercado permaneció optimista ya que EUA mantuvo el alto al fuego para continuar con las conversaciones con Irán. Asimismo, durante este mes, los precios del petróleo bajaron considerablemente (el Brent cerca del -19%) ante una expectativa de un próximo acuerdo.

Así, a principios de junio, Irán realizó ataques a Kuwait y Bahréin, lo que provocó una respuesta estadounidense en el estrecho de Ormuz y una amenaza de que EUA continuaría con próximos ataques, los cuales después fueron cancelados con la finalidad de mantener la opción de próximas conversaciones entre ambos países.

Asimismo, el 17 de junio se firmó un acuerdo preliminar de paz entre EUA e Irán, dejando un periodo de 60 días para que se llegue a un acuerdo definitivo. Bajo este contexto, el mercado estadounidense continuó positivo y el S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico (7,610 unidades), mientras que las referencias del petróleo bajaron a niveles cercanos a 70 dólares por barril, niveles similares a los que se ubicaban previo al conflicto.

Mientras tanto, los bancos centrales de Estados Unidos y México han llevado a cabo sus reuniones de política monetaria en el año, donde la Fed ha mantenido sin cambios su tasa de referencia en sus primeras cuatro reuniones para ubicarla en 3.75%, mientras que Banxico también se ha reunido cuatro veces en lo que va del año y ha recortado dos veces la tasa de referencia en 25 pb, el primer recorte en la reunión de febrero y el segundo en marzo, para ubicar la tasa en el rango de 6.50%.

Por último, en el ámbito local, los inversionistas mostraron optimismo durante los primeros dos meses del año; así, el S&P/BMV IPC alcanzó un nuevo máximo histórico en los 71,601 puntos. Posteriormente, la BMV se ajustó más del 10% desde el inicio del conflicto geopolítico (finales de febrero) y hasta mediados de marzo ante un nerviosismo global sobre la magnitud y duración del evento. Para los próximos meses (abril-junio), la BMV se muestra volátil en un rango entre los 64,800 y 70,300 puntos.

Como le digo, para los especialistas de Banamex, en la segunda mitad del año los inversionistas estarán atentos al posible acuerdo de paz definitivo para que termine el conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que eliminaría presiones en el mercado energético.

Empero, luego de varios meses de precios altos en el petróleo que impactaron en las gasolinas, habrá atención también en los datos económicos para conocer las consecuencias del conflicto y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales.

Y bueno, en las bolsas el foco estará también en los avances de las empresas ligadas a la IA, así como en la sostenibilidad de las mismas, en especial luego del salto extraordinario que han tenido las acciones de las empresas fabricantes de semiconductores.

 

Por Rogelio Varela / Síguenos en FacebookX y LinkedIn

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