La banca comercial se compromete a elevar el crédito como porcentaje del PIB al 45 por ciento desde el 38 por ciento actual
Cancún.- Dice Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, el fondo de cobertura más grande del mundo, que las economías no se mueven por el dinero, sino por el crédito.
Dalio, en su conocido ensayo “Cómo funciona la máquina económica”, explica que la mayor parte de lo que la gente define como dinero es en realidad crédito, siendo el concepto más socorrido que buena parte del consumo en una sociedad se financia con préstamos.
A partir de esa idea, que va de la mano de sacar a la economía mexicana del estancamiento, el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Emilio Romano, anunció ayer, en el marco de la 89 Convención Bancaria, que esas entidades financieras están dispuestas a abrir más la llave del crédito.
Le digo que se trata de abrir más porque el año pasado, con una economía que apenas creció 0.8 por ciento, el crédito de la banca se elevó más de 8 veces, con todo y lo que significa el riesgo de prestar más cuando los ingresos de las familias no aumentan, precisamente por una economía aletargada.
México acumula por lo pronto siete años de crecimiento raquítico, lo que más temprano que tarde debiera generar problemas sociales.
De ahí el compromiso de los banqueros de pensar en un escenario donde la demanda agregada puede elevarse a partir de financiar proyectos productivos y, por supuesto, el consumo.
La promesa de la ABM es llevar el crédito como porcentaje del PIB al 45 por ciento hacia 2030 desde el 38 por ciento actual.
Romano afirma que el dilema de la falta de crecimiento no surgió a partir de la llegada de la 4T; la mala noticia es que ha acompañado al país en las últimas décadas.
Sin embargo, reconoce que, dadas las condiciones, México no debiera postergar el crecimiento, con todo y la falta de certeza jurídica que tanto pregonan los bancos en público y en privado y que se acentuó con la reforma judicial.
Tampoco al presidente de la ABM le quita el sueño la negociación del TMEC, pues explica que la frontera que compartimos con Estados Unidos hace posible entregar productos al otro lado del río Bravo incluso caminando.
De ahí que en el imaginario de la banca no pasa que pueda terminar el TMEC con Estados Unidos y Canadá, ya que argumenta también que la región de Norteamérica no puede competir en costos de sus manufacturas sin la ayuda de México.
Romano expuso ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que los objetivos del gobierno y de la banca son los mismos, y están dispuestos a apuntalar el crecimiento del país con más préstamos a personas y empresas, pues como dice Dalio, el crédito es el que crea los ciclos económicos, y aunque algunos piensan que la crisis en Medio Oriente puede traer recesión al mundo, los banqueros mexicanos están dispuestos a correr ese riesgo.
Empero, del otro lado de la mesa está lo obvio: aún falta ver qué tanto apetito por pedir prestado existe entre los agentes económicos cuando hay malas noticias desde el exterior, como ocurrió en 2008 cuando quebró el gigante estadounidense de las hipotecas Lehman Brothers.
La ruta del dinero
En México la digitalización de pagos parece avanzar a pasos agigantados; sin embargo, la realidad de los hábitos del consumidor mexicano se mantiene firme en su preferencia por el efectivo, especialmente en compras pequeñas. Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 apuntan que el 77% de los adultos en México tiene algún producto financiero y que el efectivo domina en el 85% de las compras menores a 500 pesos. Aquí es donde Spin, la plataforma de FEMSA dirigida por Rodrigo García Jacques, ha identificado una oportunidad clave: fusionar la infraestructura digital con la red física de OXXO, lo que le ha permitido alcanzar a más de 16 millones de usuarios. Con 98 millones de transacciones mensuales, Spin está posicionándose como un líder en la conexión de soluciones financieras con una gran comprensión de los hábitos del consumidor mexicano. Y bueno, pese al éxito de Spin, como sabe, Oxxo ha decidido posponer su intención de crear un banco… En un contexto marcado por los costos de producción, logística y energía, así como por una presión competitiva en el punto de venta, fabricantes y retailers enfrentan el reto de maximizar cada metro cuadrado de anaquel y cada peso invertido en su operación. No es ningún secreto que la eficiencia operativa, la diferenciación de marca y la rentabilidad sostenida se han convertido en factores críticos para las empresas, en especial para las que están en el sector alimentario en estos días preocupados, entre otras cosas, por el alza en los fertilizantes que ha traído la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irak. En ese entorno, fíjese que la firma de materiales para envases Tetra Pak fortalece su propuesta de valor con Tetra Recart. Se trata de una solución de envasado para alimentos húmedos diseñada para optimizar el desempeño comercial, productivo y logístico de las marcas. El envase se pensó para categorías como vegetales, salsas, frijoles, sopas, caldos, preparaciones de tomate y alimentos para mascotas. De lo nuevo de la propuesta es que su diseño mejora la visibilidad del producto en los supermercados donde se decide su posible compra.
Por Rogelio Varela / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn

