Más de 800 accesos irregulares han sido cerrados en carreteras federales de cuota, mientras equipos capaces de leer placas e identificar vehículos comienzan a instalarse en corredores de alto tránsito para reducir puntos vulnerables al robo y elevar el control sobre las unidades que circulan por esas vías.
Entre enero y julio de 2026 fueron clausurados 806 accesos no autorizados en 20 estados mediante muros prefabricados, defensas metálicas, mampostería y zanjas. Tabasco, Puebla, Querétaro, Sonora y Estado de México concentraron las principales intervenciones.
Las medidas son ejecutadas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), encabezada por Jesús Esteva Medina, en coordinación con la Guardia Nacional y otras instancias federales de seguridad.
Vigilancia automatizada
Parte del despliegue contempla 20 Arcos Carreteros Inteligentes, con una inversión de 360 millones de pesos, que estarán conectados a sistemas de videovigilancia C4.
Los equipos podrán leer placas, clasificar vehículos, medir velocidades y detectar unidades con exceso de dimensiones.
Cuatro arcos ya fueron instalados, dos en la autopista México-Querétaro y dos en la México-Puebla.
Los otros 16 deberán colocarse durante 2026 como parte del Programa Cero Robos al Transporte.
La supervisión también alcanza las condiciones bajo las que circulan los vehículos de carga, mientras la SICT y la Guardia Nacional han realizado 1,060 operativos y 68,400 revisiones de la Norma de Pesos y Dimensiones, con 2,054 sanciones.
A estos controles se incorpora el balizamiento de unidades (rotulación de placas en el toldo de camiones), que registra un avance del 47% y permite identificarlas y localizarlas cuando están relacionadas con accidentes o delitos.
Seguridad para operadores
La estrategia se extiende a las áreas de descanso de los conductores con 15 paradores-estacionamiento, controles de acceso, servicios médicos, sanitarios y áreas de alimentación en los siguientes lugares.
Por ejemplo, en Majalca, sobre la carretera Chihuahua-Ciudad Juárez, ya opera, mientras Palmillas II, en la México-Querétaro, se encuentra próximo a entrar en servicio.
Los cambios también alcanzan las plazas de cobro, en unos 1,050 carriles administrados por Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), donde cuentan con sistema de telepeaje y migrarán gradualmente hacia un esquema sin efectivo, con el que se busca agilizar el tránsito y reducir el manejo de dinero en las casetas.



