La industria de vehículos pesados en México cerró julio con un fuerte repunte en ventas, producción y exportaciones, aunque los dos últimos indicadores permanecieron en terreno negativo en el acumulado de los primeros siete meses de 2026.
Entre enero y julio, las ventas al mayoreo alcanzaron 17,566 unidades, 5.1% más frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con cifras del Inegi difundidas por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
El avance estuvo respaldado por la comercialización de 14,731 vehículos de carga, un crecimiento de 3.8%, mientras el segmento de pasajeros aumentó 12.5%, a 2,835 unidades.
La manufactura, en cambio, no ha recuperado el terreno perdido. En los primeros siete meses se produjeron 85,551 vehículos pesados, 6.1% menos a tasa interanual.
De ese volumen, 83,441 correspondieron a unidades de carga, cuya fabricación retrocedió 6.3%.
También los envíos al exterior acumularon una caída de 6.1%, a 71,377 vehículos, afectados por un descenso de 23.9% en las exportaciones hacia los Estados Unidos, principal mercado de la industria mexicana, que recibió 31,035 unidades.
El menor dinamismo estadounidense contrastó con otros destinos.
Los embarques a Canadá crecieron 11.8%, a 1,610 vehículos, mientras Colombia registró un salto de 145.7%, aunque sobre una base menor, a 548 unidades.
Julio marca un giro
La fotografía mensual fue considerablemente más favorable. En julio, las ventas al mayoreo crecieron 19.1% interanual, a 2,590 vehículos, mientras la producción avanzó 51.8%, a 14,675 unidades.
El mayor salto ocurrió en las exportaciones, que aumentaron 66.7% frente a julio de 2025, hasta 13,117 vehículos.
Ante la evolución del sector, ANPACT consideró prioritario fortalecer el mercado interno y acelerar la renovación de flotas, además de preservar condiciones que permitan mantener la competitividad exportadora.
Alejandro Osorio Carranza, director de Asuntos Públicos y Comunicación de la asociación, señaló que la industria mantiene conversaciones con el gobierno mexicano de cara a las negociaciones del T-MEC, con énfasis en preservar certidumbre para las inversiones y las cadenas productivas.
Entre los principales riesgos, el organismo ubicó los aranceles estadounidenses de la Sección 232 y la creciente entrada de vehículos pesados usados desde Estados Unidos.
Por cada 100 unidades nuevas comercializadas en México ingresan 53.4 usadas, según ANPACT, que trabaja con autoridades hacendarias en mecanismos para combatir su subvaluación en las aduanas.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



