Info-Transportes

Colaboramos con un sector estratégico para el país.

Siguenos en

Facebook Twitter

Nos cuentan que ya le tienen listo otro revés en los tribunales, al Sindicato de Maniobristas, Carretilleros, Cargadores, Abridores y Conexos del Puerto de Veracruz.

 

Su absurda demanda que exige declarar ilegal el Decreto de Requisa del Presidente Carlos Salinas de Gortari, sobre el puerto de Veracruz, que permitió en junio de 1991 abrir los recintos a la inversión, simplemente no pasó en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA).

 

Desde luego el Sindicato de Carretilleros, que encabeza José Alejandro Pulido, ya emitió a sus agremiados una tarjeta informativa con toda clase de calificativos y, sigue insistiendo en que fueron robados en patrimonio y cuentas bancarias, con un largo etcétera, donde, desde luego, se sienten traicionados por Andrés Manuel López Obrador.

 

Se asegura, sin embargo, que este grupo en realidad sabe que no podrá revertir ni un metro del puerto a su favor, y en cambio, busca la concesión de los muelles del puerto viejo, desocupados por las terminales que se fueron a las nuevas áreas de Bahía de Vergara (Bahía Norte, aunque eso no exista), a cambio de dejar de presionar.

 

Así que se ve muy cuesta arriba que la Secretaría de Marina al mando del Almirante Rafael Ojeda Durán, vaya a entregar a José Alejandro Pulido una Cesión Parcial de Derechos sobre los muelles, más aún porque ello llevaría una “hoya de grillos” al recinto, con el riesgo de contaminar el resto de los sindicatos, que, por cierto, tienen muy claro el compromiso con la productividad.

 

Si se confirma la resolución del Tribunal, será el segundo revés en contra de los carretilleros, pues ya perdieron el primer pleito en la Secretaría del Trabajo que lleva Luisa María Alcalde, donde sencillamente no pudieron probar el interés en la demanda laboral, puesto que todos los trabajadores en ese entonces (la mayoría fallecidos), adscritos al organismo público Puertos Mexicanos, fueron liquidados al 100% antes de que fuera extinguido. Y si no lo creen, que le pregunten a José Luis Murillo Bagundo quien dirigía el puerto por esos días.

 

Por cierto, ya es obvio decir que en 1991 el puerto era controlado por varios sindicatos, no solo por el de los carretilleros en medio de un terrible caos, con un fuerte impacto sobre las importaciones y exportaciones, mientras las navieras preferían descargar en Houston, porque en Veracruz las maniobras eran a contentillo de los sindicalistas.

 

Todo ello generó la quiebra operativa y financiera del recinto, mientras los dirigentes sindicales disfrutaban de grandes ganancias en cuotas obrero - patronales y cuotas políticas e incluso su poder fue tal, que uno de los principales líderes tenía teléfono rojo de la red presidencial. Esa es la experiencia del otro lado del mostrador.

 

Llamado a Semar

 

Y bueno, ya que hablamos de gente de mar, quien está muy preocupado por las iniciativas lanzadas por la Semar, es el capitán de Altura Faustino Suárez, que dirige la Consultoría de Profesionistas de la Marina Mercante y Puertos A.C.

 

El marino está haciendo un llamado a la Semar a proteger los mares nacionales y a adiestrar en tácticas de defensa a los trabajadores de la Marina Mercante, ante los riesgos de seguridad en el mar territorial.

 

Su percepción, es que aún existen muchas áreas de oportunidad con relación al Decreto Presidencial, sobre las reformas que permitieron a la Semar asumir el control de puertos y aduanas.

 

También está exhortando a revisar el formato de abanderamiento de embarcaciones como nacionales porque, dice, actualmente, los buques de navegación de altura realizan también el cabotaje.

 

Las navieras de altura están realizando frecuencias en el Golfo, desde el puerto de Veracruz a las terminales de Altamira, mientras en el Pacífico, entre los puertos de Manzanillo al de Lázaro Cárdenas.

 

Otra de las preocupaciones del capitán Suárez se enfoca en la supervisión de embarcaciones a medida de una posible baja en los salarios de la marina mercante por parte de los armadores, lo que podría requerir la intervención de la Organización Mundial del Trabajo (OIT, por sus siglas en inglés). Y hasta el próximo Radio Pasillo.